
Sólo los ciudadanos letrados pueden amar sus obras literarias. Los
iletrados ignoran la existencia de su literatura y, por ello, carecen de un
recurso básico para conocer y recrear su propia identidad cultural. Las llamadas
“crisis de identidad” tienen una de sus causas en el analfabetismo funcional de
millones de personas que saben leer pero que no entienden lo que leen porque han
perdido la capacidad de concentración y de análisis que es necesaria para
descodificar los códigos letrados. Esto ocurre no sólo en los países llamados
subdesarrollados sino también en los que acusan un hiperdesarrollo tecnológico
que ha sustituido la cultura letrada por la audiovisual y, en consecuencia,
desplazado la lectura del centro del horizonte cognoscitivo, logrando con ello
mermar la capacidad cerebral de comprender las estructuras letradas en millones
de jóvenes que sufren severos accesos de frustración, ira y ansiedad porque les
es materialmente imposible leer un texto cualquiera durante más de cinco minutos
seguidos. Tomando en cuenta que la educación formal recurre a la cultura
letrada, esta atrofia de las capacidades cerebrales necesarias para leer y
entender lo que se lee es una verdadera tragedia para las nuevas generaciones de
ciudadanos iletrados, pues les veda el acceso al desarrollo intelectual y a lo
que se les ofrece como el éxito profesional , provocándoles hondos sentimientos
de inferioridad y de fracaso .Al final Morales nos hace una invitación para volvernos un "país de lectores", tema que utiliza la Feria Internacional del Libro que actualmente se desarrolla en el Parque de la Industria, y que por este medio invito a todos/as asistir.